Declarado Parque Natural, el acantilado más alto del Mediterráneo, se adentra hasta al mar hasta la punta del Carallot. Su entorno constituye uno de los más importantes parajes ecológicos de la Costa Blanca, con numerosas especies de aves migratorias.
Pero esa no es la única atracción de visita
obligada paral os amantes de la naturaleza. Los acantilados
de Toix y la Mançanera, o tranquilas calas como
la del Racó, Cabalga o Bassetes ofrecen al visitante
una opción tranquila frente a playas más
concurridas como la del Levante, junto a la que se levantan
los apartamentos Topacio
IV,Coral
Beach, y Ambar
Beach.
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